Trump genera controversia sobre comentarios sobre la guerra de Irán: 'Tal vez ni siquiera deberíamos estar allí'

El presidente Trump enfrenta una reacción violenta por sugerir que los esfuerzos de Estados Unidos para asegurar el Estrecho de Ormuz son innecesarios, a pesar de suplicar a sus aliados que se unan a la guerra contra Irán.
El presidente Trump provocó una reacción violenta el domingo por sugerir que los esfuerzos de Estados Unidos para proteger el estrecho de Ormuz eran innecesarios y que "tal vez ni siquiera deberíamos estar allí" porque su país tiene mucho petróleo propio.
El presidente hizo el comentario contradictorio a los periodistas en el Air Force One después de suplicar a sus aliados europeos y de la OTAN entrar en la guerra en Irán para ayudar a Estados Unidos a asegurar el estrecho en medio del la mayor interrupción del suministro de petróleo de la historia.

Los comentarios de Trump se produjeron pocos días después de que instó a sus socios globales a unirse a Estados Unidos para proteger el vital punto de estrangulamiento del transporte marítimo, que se ha convertido en un punto álgido en el actual conflicto entre Estados Unidos e Irán. El cambio de tono del presidente generó rápidas críticas de legisladores y expertos en política exterior, quienes lo acusaron de enviar señales contradictorias y socavar el liderazgo estadounidense.
El senador demócrata Chris Murphy de Connecticut calificó los comentarios de Trump de "extraños" y dijo que "envalentonarían a Irán". El senador republicano Lindsey Graham de Carolina del Sur, un aliado clave de Trump, dijo que las palabras del presidente eran "poco convincentes" y podrían "envalentonar a nuestros enemigos".
El Estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, es un cuello de botella global crítico para los envíos de petróleo, con un estimado de 21 millones de barriles por día fluyendo a través de la estrecha vía fluvial en 2018. Las tensiones en la región se han disparado en los últimos meses, con Irán y Estados Unidos involucrados en un juego arriesgado de alto riesgo que ha incluido el derribo de drones estadounidenses, ataques a petroleros y amenazas de acción militar.
La postura contradictoria de Trump sobre el papel de Estados Unidos en el Estrecho de Ormuz refleja la lucha más amplia de la administración para articular una política exterior clara y consistente en el Medio Oriente. Si bien el presidente ha amenazado repetidamente a Irán con graves consecuencias, también ha expresado su deseo de evitar un conflicto abierto y se ha mostrado reacio a comprometer tropas estadounidenses en otra costosa intervención militar en la región.
Los críticos argumentan que los mensajes contradictorios de Trump y su aparente ambivalencia sobre la presencia estadounidense en la región podrían envalentonar a Irán y socavar la credibilidad estadounidense en el escenario global. Advierten que un error de cálculo o una escalada en el Estrecho de Ormuz podría tener consecuencias devastadoras, no sólo para la economía global sino también para la estabilidad regional y la seguridad nacional de Estados Unidos.
A medida que la situación en el Golfo continúa hirviendo, las palabras y acciones del presidente serán observadas de cerca tanto por aliados como por adversarios, con mucho en juego para el futuro de la política exterior de Estados Unidos en el Medio Oriente.


