Trump se mantiene fuera de la polémica carrera por el Senado de Texas mientras Cornyn y Paxton avanzan a la segunda vuelta

El presidente Trump se niega a respaldar a ninguno de los candidatos en las acaloradas primarias del Senado de Texas, lo que deja a John Cornyn y Ken Paxton luchando en una segunda vuelta de alto riesgo en mayo.
En una medida sorprendente, el presidente Donald Trump ha decidido no intervenir en las polémicas primarias republicanas por el escaño en el Senado de Texas, dejando que la carrera entre el titular de larga data John Cornyn y el controvertido Fiscal General Ken Paxton continúe sin cesar. La decisión de no emitir un respaldo antes de la fecha límite significa que ambos candidatos avanzarán a una segunda vuelta electoral en mayo, extendiendo su costosa y cada vez más personal batalla.
La carrera por el Senado de alto perfil se ha convertido en una fuente de división dentro del Partido Republicano de Texas, con Cornyn representando el ala establishment del partido y Paxton alineándose más estrechamente con la facción populista liderada por Trump. Cornyn, senador durante cuatro mandatos, se ha posicionado como una mano firme y experimentada en la cámara alta, mientras que Paxton se ha presentado como un agitador dispuesto a enfrentarse a la élite de Washington.
A pesar de sus estrechos vínculos con la administración Trump, Paxton no ha logrado obtener el codiciado respaldo del expresidente, una ausencia notable que podría afectar el resultado final. Algunos ven la decisión de Trump de permanecer neutral en la carrera como una señal de las profundas divisiones dentro del Partido Republicano, mientras el expresidente sopesa las prioridades en competencia de respaldar a la figura del establishment frente a los insurgentes más alineados ideológicamente.
La falta de respaldo de Trump es un revés significativo para Paxton, quien había estado contando con el apoyo del expresidente para reforzar su campaña y galvanizar a la base conservadora del partido. Mientras tanto, Cornyn podrá seguir posicionándose como una voz pragmática y moderada en contraste con la retórica más estridente de Paxton.
A medida que la carrera avanza hacia la segunda vuelta de mayo, ambos candidatos se verán obligados a buscar más en sus arcas de campaña para influir en los votantes indecisos. La contienda ya se ha convertido en una de las carreras por el Senado más costosas y divisivas del país, con Cornyn y Paxton intercambiando críticas sobre temas que van desde la seguridad fronteriza hasta la pandemia de coronavirus.
Con mucho en juego y el resultado incierto, la carrera por el Senado de Texas será una prueba crucial de la dirección del Partido Republicano en la era post-Trump. La ausencia del respaldo de Trump podría cambiar la dinámica de la carrera y dejar la base del Partido Republicano dividida de cara a las elecciones generales.
Fuente: The New York Times


