La Armada de Estados Unidos intercepta 27 barcos en el Estrecho de Ormuz

El Comando Central de Estados Unidos informa que ha rechazado 27 embarcaciones desde que comenzó el bloqueo en la vía fluvial crítica del Estrecho de Ormuz. Las operaciones navales continúan.
Los EE.UU. Marina ha intensificado significativamente sus operaciones de control marítimo en una de las vías fluviales de mayor importancia estratégica del mundo, con EE.UU. El Comando Central confirma que las fuerzas navales estadounidenses han rechazado aproximadamente 27 barcos desde que se inició un bloqueo en el Estrecho de Ormuz. Este número sustancial de interdicciones de buques representa un aumento importante en la actividad naval en la región y subraya las crecientes tensiones que afectan las rutas marítimas globales y el comercio internacional en el Golfo Pérsico.
El destructor de misiles guiados Spruance, uno de los principales buques que realiza operaciones de control, desempeñó un papel crucial en estos esfuerzos de interdicción. Un domingo reciente, el Spruance inutilizó con éxito el carguero Touska, una operación importante que fue documentada a través de imágenes publicadas por el Comando Central de Estados Unidos. El incidente con el Touska ejemplifica la naturaleza directa de la actual aplicación del bloqueo, donde buques de la marina estadounidense están deteniendo e inutilizando activamente buques de transporte comercial para evitar que pasen por la vía fluvial estratégica.
El bloqueo del Estrecho de Ormuz representa un momento crítico en la geopolítica regional, con implicaciones que se extienden mucho más allá de las inmediaciones del Golfo Pérsico. A través de este estrecho fluye aproximadamente un tercio del petróleo comercializado por vía marítima en el mundo, lo que hace que cualquier interrupción del transporte marítimo en la zona sea un motivo de preocupación económica mundial. La continua aplicación del bloqueo y el retroceso de los buques mercantes indican que la situación sigue siendo tensa y que las operaciones de seguridad marítima se mantienen a niveles elevados.
Fuente: The New York Times


