Uber revive los coches autónomos para la recopilación de datos

Uber lanza el proyecto AV Lab, que implementa vehículos autónomos para la recopilación de datos para apoyar a sus socios de robotaxi sin operar como servicios de viaje.
Uber está logrando un retorno calculado a las operaciones de vehículos autónomos a través de su proyecto AV Lab recientemente lanzado, lo que marca un cambio significativo en el enfoque de la empresa hacia la tecnología de conducción autónoma. En lugar de operar su propia flota de robotaxi para servicios de pasajeros, la empresa está desplegando vehículos autónomos especialmente diseñados para recopilar datos críticos que respaldarán su red de socios de robotaxi. Este giro estratégico representa un esfuerzo deliberado para capitalizar años de experiencia acumulada y al mismo tiempo evitar cuidadosamente las complejidades operativas y los desafíos regulatorios que implican los servicios de transporte directo.
La iniciativa comienza modestamente con un único Hyundai Ioniq 5 equipado con el conjunto completo de sensores y hardware necesarios para el funcionamiento autónomo del vehículo. El vehículo lleva una amplia gama de cámaras, sensores lidar y sistemas de radar, el mismo equipo sofisticado que se encuentra en los vehículos de transporte totalmente autónomos. Sin embargo, Uber enfatiza que esto representa solo el punto de partida para la iniciativa de recopilación de datos, y la compañía declara explícitamente que no está vinculada a este modelo de vehículo en particular. Esta flexibilidad sugiere la voluntad de Uber de expandir y adaptar el programa a medida que recopila conocimientos y perfecciona su enfoque técnico.
La distinción entre recopilación de datos y operaciones activas de robotaxi tiene un peso sustancial, particularmente dada la polémica historia de Uber con el desarrollo de vehículos autónomos. En 2020, la compañía se deshizo por completo de su división de vehículos autónomos, una decisión que tomó a raíz de un trágico incidente que involucró a uno de sus coches autónomos en Tempe, Arizona, que provocó la muerte de un peatón. Ese incidente alteró fundamentalmente la trayectoria de las ambiciones AV de Uber y condujo a una reestructuración completa de cómo la empresa aborda la tecnología autónoma.
Fuente: The Verge


