El Reino Unido pide rendición de cuentas en Bielorrusia: Actualización 61 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU

El Embajador de Derechos Humanos del Reino Unido pronuncia una poderosa declaración en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, exigiendo justicia y rendición de cuentas por los abusos contra los derechos humanos en Bielorrusia.
El Reino Unido ha emitido una declaración en la 61ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, pidiendo responsabilidad y justicia en Bielorrusia. La declaración, pronunciada por la embajadora de derechos humanos del Reino Unido, Eleanor Sanders, abordó la actual crisis de derechos humanos en el país.
En sus comentarios, Sanders condenó la continua represión del régimen de Lukashenko contra manifestantes pacíficos, la detención arbitraria de líderes de la oposición y la tortura sistemática de los detenidos. Destacó el apoyo del Reino Unido al trabajo del Grupo de Expertos para documentar estos abusos y destacó la importancia de responsabilizar a las autoridades bielorrusas.
La declaración también destacó la preocupación del Reino Unido por el desvío forzoso de un vuelo de Ryanair a Minsk, que condujo al arresto del periodista Raman Pratasevich. Sanders condenó este acto de piratería aérea y pidió la liberación inmediata de todos los presos políticos en Bielorrusia.
El mensaje del Reino Unido en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU subraya la creciente presión de la comunidad internacional sobre el régimen de Lukashenko para que ponga fin a su supresión de los derechos humanos y las libertades democráticas. La declaración también reafirma el compromiso del Reino Unido de apoyar las aspiraciones del pueblo bielorruso de una sociedad libre y democrática.
Dado que la situación en Bielorrusia sigue siendo volátil, el llamado del Reino Unido a la rendición de cuentas y la justicia sirve como poderoso recordatorio de que la comunidad internacional no tolerará el flagrante desprecio por los derechos humanos del régimen de Lukashenko. La declaración del Reino Unido subraya la necesidad de una presión diplomática continua y sanciones selectivas para obligar a las autoridades bielorrusas a respetar las libertades fundamentales de sus ciudadanos.
Fuente: UK Government


