El Reino Unido considera restringir el acceso a los tratamientos contra las pulgas de las mascotas

Nuevas reglas podrían prohibir la compra sin receta de tratamientos contra pulgas a base de pesticidas para perros y gatos con el fin de proteger las vías fluviales y la vida silvestre en el Reino Unido.
El gobierno del Reino Unido está considerando un cambio importante en la disponibilidad de tratamientos contra pulgas para mascotas, como parte de un esfuerzo por proteger el medio ambiente. Según las nuevas reglas propuestas, los potentes tratamientos contra pulgas y garrapatas a base de pesticidas que actualmente están disponibles para su compra en cualquier tienda de mascotas pronto solo serán accesibles a través de veterinarios o farmacéuticos.
El objetivo de esta posible regulación es garantizar el uso adecuado de estos potentes productos, que pueden llegar a las vías fluviales y dañar la vida silvestre. Los ministros han lanzado una consulta de ocho semanas para recopilar comentarios sobre el plan, que restringiría las ventas sin receta de los tratamientos.
Por el momento, los dueños de mascotas en todo el Reino Unido pueden comprar fácilmente estos productos contra pulgas y garrapatas a base de pesticidas en una variedad de minoristas. Sin embargo, al gobierno le preocupa que la disponibilidad generalizada de estos tratamientos esté dando lugar a un uso inadecuado y potencialmente causando daños al medio ambiente.

Al limitar el acceso a estos tratamientos y requerir supervisión veterinaria o farmacéutica, los funcionarios esperan garantizar que se usen correctamente y reducir la cantidad que termina en vías fluviales y afecta a los ecosistemas locales. La consulta recopilará opiniones de los dueños de mascotas, veterinarios y otras partes interesadas antes de tomar cualquier decisión final.
"Queremos asegurarnos de que estos productos se utilicen de la manera correcta para proteger a las mascotas y el medio ambiente", dijo un portavoz del gobierno. "Restringir las ventas sin receta es una opción que estamos explorando para abordar los riesgos potenciales".
La medida es parte de un esfuerzo más amplio del Reino Unido para abordar las preocupaciones ambientales y proteger la vida silvestre. Con la posible prohibición de los tratamientos antipulgas de venta libre, es posible que los dueños de mascotas pronto necesiten consultar a un veterinario o farmacéutico para obtener los productos necesarios para sus amigos peludos.
Fuente: The Guardian


