El Reino Unido enfrenta una desaceleración económica y una inflación vertiginosa en medio del conflicto con Irán

Los nuevos pronósticos de la OCDE predicen un crecimiento más débil y una inflación más alta para el Reino Unido a medida que las consecuencias de la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán continúan impactando a las principales economías globales.
Se espera que el Reino Unido enfrente una desaceleración económica significativa y una inflación vertiginosa en los próximos años como resultado del conflicto en curso entre Estados Unidos, Israel e Irán, según las últimas previsiones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El grupo de expertos económicos internacionales ha rebajado sus proyecciones para muchas de las economías más grandes del mundo, y el Reino Unido será uno de los más afectados. La OCDE cita los efecto dominó de la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán como el principal impulsor detrás de las previsiones rebajadas para el Reino Unido y otras economías globales importantes.
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Según el análisis de la OCDE, ahora se espera que el crecimiento económico del Reino Unido se desacelere a solo el 1 % en 2023, una caída significativa desde el crecimiento del 2,1 % proyectado antes de la escalada de tensiones en Medio Oriente. Esta desaceleración se atribuye en gran medida a la perturbación del comercio mundial y las cadenas de suministro causada por el conflicto, así como a la incertidumbre económica más amplia que se ha apoderado de la comunidad internacional.
Además de un crecimiento más débil, la OCDE también predice que el Reino Unido se enfrentará a un fuerte aumento de la inflación, y se espera que el índice de precios al consumo (IPC) alcance el 7,5 % a finales de 2023. Esto es más del triple del objetivo del 2 % del Banco de Inglaterra y representaría una restricción significativa de los presupuestos de los hogares y del poder adquisitivo de los consumidores.
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Las previsiones rebajadas de la OCDE para el Reino Unido son parte de una perspectiva económica global más amplia que ha sido revisada significativamente a la baja a raíz del conflicto con Irán. El grupo de expertos ahora espera que el crecimiento global se desacelere a solo el 2,2 % en 2023, por debajo de una proyección anterior del 2,7 %.
Al comentar los hallazgos, el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, enfatizó la necesidad de que los responsables políticos tomen medidas decisivas para mitigar las consecuencias económicas de las tensiones geopolíticas. "La economía mundial se encuentra en una posición precaria, y las consecuencias de la guerra en Irán exacerban las vulnerabilidades existentes", afirmó. "Los gobiernos deben actuar rápidamente para apoyar a los hogares y las empresas, y al mismo tiempo abordar los desafíos estructurales a largo plazo que enfrentan nuestras economías."
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Para el Reino Unido, las previsiones rebajadas de la OCDE llegan en un momento especialmente difícil, ya que el país sigue lidiando con las consecuencias del Brexit y la pandemia de COVID-19. La perspectiva de un crecimiento más débil y una inflación vertiginosa no hará más que aumentar las importantes presiones económicas que enfrentan los hogares y las empresas en todo el país.
Mientras los formuladores de políticas en Londres y otros lugares trabajan para navegar estos tiempos turbulentos, los últimos hallazgos de la OCDE sirven como un crudo recordatorio de la naturaleza interconectada de la economía global y la necesidad de una respuesta coordinada y multilateral a los desafíos apremiantes que tenemos por delante.
Fuente: BBC News

