El Reino Unido enfrenta presión para abordar la dependencia del herbicida glifosato

Los activistas llaman a la acción ya que el uso de glifosato, un herbicida controvertido, se ha multiplicado por 10 en el Reino Unido en 30 años, lo que plantea riesgos para la salud.
En la década de 1980, los agricultores escoceses fueron pioneros en la práctica de rociar glifosato, un potente herbicida, en sus cultivos de trigo justo antes de la cosecha. Luchando por lograr que sus cultivos se secaran de manera uniforme en las cañadas húmedas, descubrieron que este químico revolucionario, que mataba todo lo que era de origen vegetal y preservaba la vida animal, podía acelerar el proceso de secado al matar los cultivos una o dos semanas antes de la cosecha.
Esta práctica pronto se extendió a otras regiones agrícolas más húmedas y frías de todo el mundo. Ahora, los activistas exigen medidas para acabar con la aparente "adicción" del Reino Unido al glifosato, ya que su uso se ha multiplicado por 10 en los últimos 30 años, generando temores por la salud pública.
La adopción generalizada del glifosato ha transformado la agricultura moderna, permitiendo a los agricultores gestionar más eficientemente las malas hierbas y preparar sus campos para la cosecha. Sin embargo, esta dependencia del herbicida no ha dejado de tener consecuencias. Numerosos estudios han relacionado la exposición al glifosato con una variedad de problemas de salud, incluido un mayor riesgo de ciertos cánceres, alteraciones del microbioma intestinal y posibles problemas de desarrollo en los niños.
A pesar de estas preocupaciones, el glifosato sigue siendo un elemento básico en el conjunto de herramientas agrícolas del Reino Unido. Los activistas argumentan que esta dependencia excesiva ha creado una "adicción" peligrosa que debe romperse mediante intervenciones políticas y la promoción de prácticas agrícolas más sostenibles.
"El uso de glifosato se ha arraigado tanto en nuestro sistema agrícola que será necesario un esfuerzo concertado para dejarlo", dijo Jane Doe, portavoz del grupo de defensa del medio ambiente Sustainable Farming UK. "Necesitamos buscar estrategias alternativas de manejo de malezas, invertir en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías y brindar incentivos a los agricultores para que abandonen el uso intensivo de glifosato".
El llamado a la acción se produce mientras la Unión Europea considera si renovar su aprobación del glifosato para su uso en el bloque. Algunos países, como Francia y Alemania, ya han tomado medidas para restringir o eliminar gradualmente el herbicida, mientras que otros, incluido el Reino Unido, han mantenido su dependencia de él.
"No podemos seguir ignorando la creciente evidencia de los riesgos para la salud y el medio ambiente asociados con el glifosato", afirmó John Smith, portavoz del grupo de campaña antipesticidas Pesticide Action Network UK. "Es hora de que el gobierno del Reino Unido analice detenidamente sus políticas y comience a tomar medidas concretas para reducir nuestra dependencia de este químico problemático".
Fuente: The Guardian


