El ambicioso impulso de la IA en el Reino Unido se revela como 'inversiones fantasma'

Una investigación exclusiva descubre afirmaciones cuestionables sobre la iniciativa de inteligencia artificial de miles de millones de libras del Reino Unido, con centros de datos alquilados y proyectos de "supercomputadoras" inacabados que generan preocupación.
El ambicioso plan del Reino Unido para impulsar la inteligencia artificial (IA) a la vanguardia de su economía ha sido objeto de escrutinio, ya que una investigación de The Guardian ha descubierto lo que parece ser una serie de inversiones fantasma y prácticas contables cuestionables.
Desde 2024, los sucesivos gobiernos, tanto conservadores como laboristas, han hecho proclamas audaces sobre acuerdos masivos para construir nuevos centros de datos, crear miles de puestos de trabajo y construir una infraestructura de vanguardia. supercomputadora. Sin embargo, la realidad sobre el terreno presenta un panorama muy diferente.
Un ejemplo de ello es el proyecto de supercomputadora de Essex propuesto, que fue promocionado como un componente clave de la estrategia de IA del gobierno. A pesar de los elogiosos comunicados de prensa y los grandes anuncios, la investigación ha descubierto que el sitio sigue siendo poco más que un patio de andamios, sin señales de la infraestructura de supercomputadoras prometida.

Una investigación más profunda ha revelado que muchos de los llamados centros de datos son en realidad sólo instalaciones alquiladas, con poca o ninguna nueva inversión o creación de empleo. Esto plantea serias dudas sobre la verdadera naturaleza del impulso multimillonario de IA del gobierno.
Los críticos argumentan que esta aparente desconexión entre retórica y realidad socava la confianza pública y arroja dudas sobre la capacidad del gobierno para aprovechar eficazmente el poder de la IA para impulsar la economía del Reino Unido. Como ha pedido el líder de la oposición Keir Starmer para que la IA sea


