Reino Unido no está preparado para la crisis climática, advierte un informe del gobierno

Los asesores climáticos del gobierno advierten que los hogares del Reino Unido necesitan aire acondicionado, ya que las temperaturas podrían superar los 40°C para 2050. Se requieren cambios urgentes en la infraestructura.
El Reino Unido enfrenta una crisis climática sin precedentes que exige una acción inmediata e integral, según un informe innovador publicado por los asesores climáticos oficiales del gobierno. El Comité de Cambio Climático ha emitido severas advertencias de que la infraestructura, los edificios y los servicios públicos del país no están fundamentalmente preparados para los cambios ambientales que se avecinan, y describe al país como construido para un clima que ya no existe. Esta evaluación histórica representa uno de los llamados a la acción más urgentes en relación con la adaptación climática jamás emitidos a los responsables políticos y las partes interesadas británicas.
En el centro de las conclusiones de la CCC se encuentra una realidad aleccionadora: los enfoques tradicionales británicos para la regulación de la temperatura resultarán totalmente inadecuados frente al calentamiento global acelerado. Los métodos que han servido al Reino Unido durante generaciones (como correr cortinas durante las olas de calor, abrir ventanas para ventilación natural y plantar árboles para dar sombra) ya no serán suficientes como estrategia de adaptación climática. El informe presenta evidencia convincente de que estas técnicas de enfriamiento pasivo, que alguna vez fueron suficientes para el clima históricamente templado del país, no lograrán proteger a las poblaciones vulnerables de la peligrosa exposición al calor a medida que las temperaturas globales continúan aumentando.
La predicción más sorprendente contenida en el informe pronostica que las temperaturas en el Reino Unido podrían superar los 40 grados Celsius para el año 2050, un escenario que representaría una desviación extraordinaria de los patrones climáticos históricos de Gran Bretaña. Este umbral de temperatura, que alguna vez se consideró prácticamente imposible en las condiciones británicas, ahora ocupa un lugar destacado en las proyecciones climáticas desarrolladas por importantes instituciones científicas. Las implicaciones de estos eventos de calor extremo se extienden mucho más allá de la mera incomodidad, y potencialmente plantean riesgos graves para la salud de los ancianos, los niños pequeños y las personas con problemas de salud existentes.


