Descubriendo la retorcida red de Epstein: cómo explotó a los médicos para manipular a las mujeres

Una exposición sobre cómo Jeffrey Epstein aprovechó una red de médicos complacientes para mantener el control sobre las mujeres jóvenes que explotó sexualmente, revelando la inquietante profundidad de sus crímenes.
Jeffrey Epstein, el financiero caído en desgracia que se quitó la vida en 2019 mientras esperaba juicio por cargos de tráfico sexual, tenía una estrategia inquietante para ejercer poder sobre las mujeres jóvenes que explotaba: utilizaba a los médicos para controlar su atención médica y mantener un estricto control sobre sus vidas.
Nuestro reportero de investigación, David A. Fahrenthold, ha descubierto los desgarradores detalles de cómo Epstein aprovechó un pequeño círculo de médicos complacientes para manipular y dominar las vidas de sus víctimas, muchas de las cuales le fueron traídas desde el extranjero.
La red de médicos de Epstein jugó un papel crucial en su capacidad para mantener el control sobre las mujeres de las que abusó. Al proporcionarles medicamentos recetados, realizar exámenes médicos invasivos e incluso realizar procedimientos cosméticos, estos médicos permitieron a Epstein mantener a las mujeres física y emocionalmente dependientes de él.
Uno de los médicos clave en la órbita de Epstein fue el Dr. Aarons, un ginecólogo que realizaba exámenes pélvicos periódicos a las jóvenes, a menudo en presencia de Epstein. Estos exámenes, que no eran médicamente necesarios, sirvieron para humillar e intimidar a las víctimas, consolidando aún más el poder de Epstein sobre ellas.
Otro médico, Dr. Araskog, proporcionó a las víctimas de Epstein un flujo constante de medicamentos recetados, incluidos antidepresivos y somníferos. Esto le permitió a Epstein controlar químicamente a las mujeres, haciéndolas más dóciles y menos propensas a resistirse a sus demandas.
La complicidad de los médicos en los crímenes de Epstein se extendió más allá de sus funciones médicas. En algunos casos, ayudaron activamente a Epstein a ocultar sus actividades ilegales, como falsificando registros médicos o proporcionando información engañosa a las autoridades.
Las revelaciones sobre la explotación de los médicos por parte de Epstein para controlar a sus víctimas son profundamente inquietantes y arrojan luz sobre la naturaleza compleja y multifacética de sus crímenes. Esta investigación subraya el papel crucial que pueden desempeñar los profesionales médicos a la hora de permitir y perpetuar el abuso, y la necesidad urgente de una mayor responsabilidad y supervisión dentro del sistema de salud.
Mientras se sigue lidiando con el legado de Epstein, esta desgarradora historia sirve como un crudo recordatorio de hasta dónde llegarán los depredadores para mantener el poder y el control sobre sus víctimas. Es un llamado aleccionador a la vigilancia, tanto dentro de la comunidad médica como de la sociedad en general, para garantizar que abusos de confianza tan atroces nunca vuelvan a ocurrir.
Fuente: The New York Times


