Se establece una calma incómoda mientras entra en vigor el alto el fuego entre Israel y Hezbolá

Los libaneses evacuados avanzan con cautela a medida que se afianza el acuerdo de alto el fuego, esperando que se aclaren los términos antes de arriesgarse a regresar a comunidades devastadas por la guerra.
Cuando entró en vigor un frágil alto el fuego entre Israel y el grupo militante Hezbolá, muchos ciudadanos libaneses desplazados permanecieron cautelosos y vacilantes a la hora de regresar a sus aldeas devastadas por la guerra, inseguros de los términos y la longevidad de la tregua. La última ronda de hostilidades, que comenzó el 12 de julio, obligó a miles de libaneses a huir de sus hogares en busca de refugio en zonas más seguras.
Prevalece la precaución en medio de tensiones persistentes
A pesar de la implementación del alto el fuego, las tensiones continúan y los residentes se muestran reacios a correr el riesgo de otra escalada de violencia. Muchos están optando por permanecer en alojamientos temporales, esperando garantías y detalles más concretos sobre las disposiciones del alto el fuego antes de considerar regresar a sus hogares.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Fuente: Al Jazeera


