Ataques militares estadounidenses hunden otro barco de narcotráfico en el Caribe; tres muertos

El Pentágono ha informado de otro mortal ataque de un barco militar estadounidense contra presuntos traficantes de drogas en el Mar Caribe, elevando el número total de muertos a causa de esta campaña a alrededor de 150.
La represión en curso del ejército estadounidense contra el presunto contrabando de drogas en el Mar Caribe se ha cobrado tres vidas más, anunció el Pentágono. Este último incidente marca la continuación de una controvertida campaña que ha provocado la muerte de unas 150 personas hasta el momento.
Según el Pentágono, el ataque se produjo cuando un buque militar estadounidense encontró un barco sospechoso de tráfico de drogas en aguas internacionales frente a las costas de Centroamérica. La tripulación estadounidense abrió fuego contra el barco, hundiéndolo y matando a las tres personas a bordo.
Este encuentro mortal es sólo el último de una serie de incidentes similares que se han desarrollado en los últimos años como parte de los esfuerzos del gobierno de Estados Unidos para interceptar las operaciones de contrabando de drogas en la región. Los críticos han acusado a los militares de usar fuerza excesiva y de no investigar adecuadamente las identidades y actividades de los objetivos.
El Pentágono, sin embargo, ha defendido los ataques, argumentando que son una táctica necesaria y eficaz en la guerra contra las drogas. Los funcionarios militares afirman que el barco fue identificado positivamente como involucrado en el tráfico de drogas según la inteligencia recopilada antes del enfrentamiento.
A pesar de las justificaciones del Pentágono, el creciente número de muertos por estas operaciones ha provocado una condena generalizada por parte de grupos de derechos humanos y algunos líderes políticos. Argumentan que Estados Unidos se está extralimitando en su autoridad y arriesgando vidas inocentes en nombre de la guerra contra las drogas.
A medida que continúa la controversia, la administración Biden enfrenta una presión cada vez mayor para reevaluar las tácticas y la supervisión de estos esfuerzos de interdicción marítima en el Caribe. Dado que el costo humano de esta campaña se acerca a las 150 vidas, muchos piden un enfoque más mesurado y responsable para combatir el contrabando de drogas en la región.
Fuente: Al Jazeera

