Funcionarios estadounidenses afirman que Irán no puede localizar minas en el estrecho de Ormuz

Nuevos informes sugieren que Irán ha perdido la pista de los explosivos que colocó en el Estrecho de Ormuz, un punto crítico de cuello de botella de petróleo, lo que obstaculiza su capacidad para permitir más tráfico a través de la vía fluvial.
Irán no puede encontrar las minas que colocó en el estrecho de Ormuz y no tiene la capacidad de retirar los explosivos, lo que impide que Irán permita más tráfico a través de la vía fluvial, la Nueva York informó el Times, citando a funcionarios estadounidenses.
La apertura del estrecho de Ormuz –un punto de estrangulamiento para una quinta parte del suministro mundial de petróleo– es una exigencia principal de Estados Unidos para poner fin a la guerra en Irán. El virtual cierre del estrecho disparó los precios del combustible, creando la mayor crisis energética del mundo en décadas y ejerciendo presión sobre el presidente estadounidense Donald Trump en casa.

Según el informe, Irán arrojó los explosivos en el canal de forma errática y es posible que no haya marcado dónde los puso todos, lo que dificulta que el país localice y retire las minas. Este hecho complica aún más los esfuerzos para reabrir el crítico cuello de botella marítimo, que ha sido un punto central de tensión en el conflicto en curso.
La incapacidad de limpiar las minas también subraya las capacidades limitadas de Irán cuando se trata de operar en el ámbito marítimo, a pesar de sus intentos de proyectar poder e interrumpir el transporte marítimo en la región. Sin la capacidad de gestionar eficazmente las minas que ha colocado, Irán está esencialmente cediendo el control del estrecho a las fuerzas internacionales, que han estado trabajando para garantizar el paso seguro de buques comerciales.
Este acontecimiento se produce mientras Estados Unidos y sus aliados continúan aumentando la presión sobre Irán mediante sanciones económicas y esfuerzos diplomáticos. La incapacidad de reabrir el estrecho de Ormuz es un importante revés estratégico y económico para Irán, debilitando aún más su posición en el conflicto en curso.
En el futuro, la situación en el estrecho de Ormuz probablemente seguirá siendo un punto crítico, con ambas partes compitiendo por el control de la vía fluvial crítica. Es casi seguro que Estados Unidos y sus socios redoblarán sus esfuerzos para limpiar las minas y restablecer la plena libertad de navegación, mientras que Irán puede buscar otras formas de perturbar el transporte marítimo y aprovechar su posición.
Independientemente del resultado, la incapacidad de Irán para gestionar las minas que ha colocado subraya las vulnerabilidades estratégicas del país y la creciente presión internacional que enfrenta. A medida que el conflicto en la región continúa evolucionando, la situación en el estrecho de Ormuz sin duda seguirá siendo un punto crítico de atención para todos los involucrados.
Fuente: The Guardian


