La derrota del USMNT ante Bélgica se hace eco de la derrota en el Mundial de 2014

La reciente derrota de la selección nacional masculina de EE. UU. por 5-2 ante Bélgica sirve como un doloroso recordatorio de su derrota en la Copa Mundial de 2014, subrayando la persistente brecha entre los dos equipos.
La reciente derrota por 5-2 sufrida por la Selección Nacional Masculina de Estados Unidos (USMNT) contra Bélgica ha vuelto a poner en primer plano los efectos persistentes de su derrota en la Copa Mundial de 2014 ante el mismo oponente. A pesar del paso de 12 años, la brecha entre los dos equipos parece haberse reducido poco o nada.
El primer gol de Weston McKennie, una impresionante carrera y remate que puso a Estados Unidos adelante en el minuto 39, encendió brevemente la esperanza entre los fanáticos estadounidenses. Sin embargo, este rayo de optimismo se apagó rápidamente cuando Bélgica reaccionó, anotando cinco goles sin respuesta para reclamar una victoria decisiva.
La persistencia de la derrota de 2014
Mauricio Pochettino, el entrenador asistente del equipo belga, se mantuvo notablemente sereno durante todo el partido, incluso cuando sus colegas celebraron el gol de McKennie. Su comportamiento estoico sirvió como marcado contraste con el júbilo de sus compañeros entrenadores, un testimonio del peso del encuentro de la Copa Mundial de 2014 entre las dos naciones.
Ese fatídico choque, en el que Bélgica prevaleció 2-1 después de la prórroga, ha arrojado una larga sombra sobre las actuaciones posteriores del USMNT contra sus homólogos europeos. A pesar del paso del tiempo y el desarrollo del equipo estadounidense, los efectos persistentes de esa derrota siguen siendo importantes.
Fuente: The Guardian


