Por qué los hombres ignoran el cambio climático más que las mujeres

Explore las diferencias de género en la ansiedad climática. Desde la petromasculinidad hasta los vehículos eléctricos, descubra por qué los hombres se desvinculan de la acción climática.
Cuando se trata de preocupaciones ambientales y conciencia sobre el cambio climático, surge un patrón sorprendente en las encuestas de opinión pública y los estudios de investigación climática: los hombres reportan consistentemente niveles más bajos de preocupación y ansiedad sobre el calentamiento global en comparación con sus contrapartes femeninas. Esta brecha de género en la preocupación por el clima representa un fenómeno significativo que investigadores, psicólogos ambientales y expertos en políticas climáticas han estado trabajando para comprender durante más de una década. Las implicaciones de esta diferencia se extienden mucho más allá de las simples estadísticas y tocan cómo las sociedades se movilizan para la acción climática, cómo se forman las narrativas políticas en torno a las cuestiones ambientales y, en última instancia, cuán efectiva será nuestra respuesta colectiva a la crisis climática.
El concepto de petromasculinidad ofrece una explicación convincente para esta divergencia en las actitudes climáticas. La petromasculinidad describe una forma de identidad masculina que se ha entrelazado profundamente con el consumo y la producción de combustibles fósiles, particularmente en sociedades con fuertes culturas automotrices. Para muchos hombres, especialmente en América del Norte y Europa, los vehículos personales propulsados por motores de combustión interna han servido como símbolo de libertad, independencia y poder durante generaciones. La idea de alejarse de estas fuentes tradicionales de combustible puede parecer, para algunos hombres, como una amenaza directa a aspectos fundamentales de su identidad y valores. Esta conexión psicológica entre la masculinidad y el consumo de petróleo crea una poderosa resistencia a aceptar la ciencia climática y apoyar cambios de políticas relacionados con el clima.
La investigación sobre psicología ambiental y de género revela que hombres y mujeres a menudo procesan la información sobre riesgos de manera diferente cuando se trata de peligros ambientales. Las mujeres tienden a demostrar lo que los investigadores llaman un enfoque de precaución ante los riesgos climáticos, lo que significa que están más inclinadas a apoyar medidas preventivas incluso cuando los costos son altos o inciertos. Los hombres, por el contrario, suelen emplear una lente más escéptica hacia las amenazas ambientales, exigiendo mayores niveles de evidencia concluyente antes de cambiar sus puntos de vista. Esta diferencia en los marcos de evaluación de riesgos contribuye a la divergencia en la preocupación por el clima, ya que las mujeres expresan una mayor urgencia en tomar medidas para mitigar los impactos climáticos.
Fuente: Deutsche Welle


